ETAPA 1 — Líneas de Tiempo + 4 Primeros Pasos.
En esta primera etapa trabajamos sobre las líneas de tiempo vinculadas a la edad del consultante o al momento en que comenzó el síntoma.
El objetivo es ubicar el conflicto dentro de su recorrido biográfico y emocional, comprendiendo que los síntomas no aparecen de manera aislada, sino que suelen estar conectados a ciclos de tiempo específicos.
Para ello utilizamos cuatro tipos de líneas de tiempo, que nos permiten observar el síntoma desde distintas dimensiones de la historia personal y familiar.
Se realiza un recorrido consciente por diferentes etapas de su historia, donde pueden aparecer vivencias que guardan relación directa o simbólica con el síntoma actual.
Esta exploración permite comenzar a darle sentido al síntoma, entendiendo que muchas veces representa una respuesta del inconsciente frente a experiencias que no pudieron ser integradas en su momento.
Dentro del proceso de acompañamiento, hay una etapa fundamental que llamamos “Los 4 Primeros Pasos”, y está directamente relacionada con los primeros 4 años de vida.
En ese período, el niño o la niña no vive separado de la madre.
Es una extensión directa de ella. Es uno con mamá.
No existe aún una identidad emocional diferenciada.
Por eso, el inconsciente infantil no distingue entre lo propio y lo materno.
No porque se lo expliquen.
Porque lo percibe, lo absorbe y lo guarda como verdad.
ETAPA 2 — Reprogramación de Útero y Nacimiento.
En esta etapa nos enfocamos en uno de los períodos más influyentes en la vida inconsciente de la persona: la etapa intrauterina y el momento del nacimiento.
Durante la gestación, el niño o la niña no solo se desarrolla biológicamente. También registra, de manera profunda y no consciente, el estado emocional de la madre y las experiencias que ella atraviesa.
El bebé se encuentra en una conexión total con mamá.
No existe separación emocional. Por eso:
Cómo se siente mamá, el niño lo siente.
Lo que mamá vive, el niño lo registra.
Lo que mamá teme, su biología lo aprende.
Mientras la madre atraviesa sus experiencias emocionales, vinculares, económicas o de vida del niño crece dentro de ese entorno, y su biología puede interpretar esas vivencias como condiciones necesarias para sobrevivir o para seguir creciendo.
De esta forma pueden instalarse programas inconscientes relacionados con:
• Sensación de rechazo o no ser deseado
• Miedo al mundo exterior
• Inseguridad
• Conflictos de pareja vividos por la madre
• Estrés o angustia gestacional
• Situaciones de pérdida o duelo
• Expectativas familiares sobre ese hijo/a
Estas memorias tempranas no se registran como recuerdos mentales, sino como información biológica y emocional.
ETAPA 3 — Reprogramación de Útero en la Abuela Materna.
En esta fase ampliamos la mirada hacia el plano transgeneracional, considerando que ciertos registros biológicos y emocionales pueden tener relación con experiencias vividas antes incluso de nuestro nacimiento.
Desde el desarrollo biológico femenino, se reconoce que durante la gestación de una niña, sus ovarios comienzan a formarse en el vientre materno, y en ese proceso se desarrollan los ovocitos (células precursoras de los óvulos que esa mujer tendrá a lo largo de su vida).
Esto implica que, a nivel biológico, pueden coincidir en una misma línea gestacional tres generaciones:
• La abuela materna
• La madre en gestación
• Los ovocitos que, en el futuro, darán origen a la siguiente generación
Por esta razón, en este abordaje consideramos que el entorno emocional que rodea ese momento, las vivencias, el clima afectivo, los conflictos o tensiones atravesadas por la abuela materna pueden formar parte del contexto en el que esa información biológica se desarrolla.
ETAPA 4 — Análisis de Proyecto y Sentido.
En esta etapa abordamos el Proyecto y Sentido, es decir, el contexto emocional, vincular y vital que rodeaba la llegada de ese hijo o hija al sistema familiar.
La premisa es comprender que ningún nacimiento ocurre en un vacío. Cada bebé llega en un momento específico de la historia de sus padres, dentro de una realidad emocional, económica y relacional determinada. Ese contexto puede influir en las primeras percepciones inconscientes sobre la vida, el lugar propio y el sentido de existir.
Por eso, en esta fase realizamos un análisis guiado a partir de preguntas que nos permiten reconstruir ese escenario inicial.
ETAPA 5 — Análisis y armado del Árbol Genealógico.
En esta etapa trabajamos con el árbol genealógico como herramienta de comprensión sistémica. El objetivo es observar la historia familiar de manera organizada y consciente, para identificar los vínculos entre el síntoma actual y dinámicas transgeneracionales.
El árbol no se analiza únicamente como un registro de nombres y fechas, sino como una red de historias, emociones y acontecimientos que dejaron huellas en el sistema familiar.
ETAPA 6 — REORIxINS
REORIxINS representa la etapa de cierre e integración del proceso. Aquí ampliamos la mirada hacia el inconsciente familiar, explorando memorias y acontecimientos que estan vinculados al origen del síntoma.
En esta fase, el trabajo se orienta a identificar, liberar y reprogramar situaciones emocionales intensas o traumáticas que pudieron quedar sin resolver en distintas generaciones del sistema familiar.
Se consideran vivencias relacionadas con:
• Madre y padre
• Abuelos maternos y paternos
• Bisabuelos
• Miembros significativos del sistema
La intención es observar, liberar y reprogramar ciertas historias, conflictos o cargas emocionales que no encontraron resolución en su momento y pueden permanecer como información activa dentro del sistema familiar.